Soy eso que crees haber olvidado cuando sales del metro

y los agujeros de tu persiana.

Nos paramos a mirar la avalancha. Cada copo de nieve cubre nuestros pensamientos, los encierra y envasa al vacío. Nos miramos mientras el cielo es cada vez más gris. El sol ha decidido dejar que nos convirtamos en sombras, ni siquiera las canciones pueden traspasar nuestra antropomórfica forma. Me preguntas “Is this the way you really are indeed?” y yo te respondo que sólo entiendo el amor de esta forma. Este eterno desgarro, este hablar con arrugas en el alma, mi manía por forzar el tiempo. No puedo dejar las cosas como están pero tampoco puedo salir corriendo en todas direcciones, no soy la luz, no soy tú.

Después de que la nieve cubriera lo poco de lo que somos ni siquiera luchamos por salir a la superficie. Acampamos en ese sótano improvisado que es ahora nuestra vida. Nos sentimos héroes por haber superado la fase de las sombras, pero ser de carne y piel no es mejor. Por alguna razón todavía recuerdo cuando, con tus ojos de ternura y condescendencia, me decías (y te creías) que aquella cerveza iba a cambiarlo todo. Como si dejar la copa en el centro de la mesa fuese a hacer girar nuestros oxidados mecanismos, como si esa noche la suerte estuviera de nuestra parte. Se me encoge el alma y me entran ganas de vomitar cada vez que recuerdo esa imagen. Acto seguido estoy dentro de un coche, y hay alguien afuera quitando el hielo pegado al cristal. Me parece ver mejor pero todo se empaña otra vez, es como soñar con vaciar un río a base de cubos de agua. Vuelvo a verte con una taza entre las manos. Me pregunto si me dará tiempo a contarte todo lo que quiero antes de que te termines ese café, pero me entretengo mirando la cucharilla, imaginando cómo sería Londres completamente inundado, y Venecia sin agua. Quiero decirte de mí pero creo que no merece la pena. Quiero que me dejes tus zapatos para ver si así aprendo a vestirme, pero al ratito me doy cuenta de que eso no servirá para nada si no me mentalizo previamente. Te miro, me mojo los labios, me invento un tema de conversación para que veas que todavía no me he muerto, que puedo sobrevivir ante los desperfectos y las goteras del armario. Me crees, me sientes, soy tu hermana más que otras veces. Sabes que soy la mejor actriz de mi vida y aun así me devuelves la sonrisa.

Vuelvo a casa intentando olvidar el nombre de tu barrio. La luz reflejada en los cristales del edificio Madrid me recuerda a que aquí, hace no mucho, volví a enseñarme a vivir (como si eso pudiese hacerse). Me saco las fuerzas de los bolsillos, una mujer pasa a mi lado con un perfume que yo llevé hace tiempo y me acuerdo de cómo estaba todo hace tres años. Y no, no te equivoques, seguiré gritando llena de orgullo tu nombre, aunque tú no des de comer ni comas, y des por sentado todo lo que yo veo en el aire. Por mucho que me lo repita voy a quererte, aunque me apuñales en lo más fondo del alma y cortes mis cuerdas vocales a fuerza de Prévert, extranjeros y gente que corre.

Todo esto probablemente no te saque de la mierda, pero te hará pensar que el mundo gira por algo.

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Lonely is the room the bed is made
The open window lets the rain in
Burning in the corner is the only one
Who dreams he had you with him
My body turns and yearns for a sleep
That won’t ever come
It’s never over,
My kingdom for a kiss upon her shoulder.

Acerca de Alía Mateu

I'm the stranger.
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2 respuestas a Soy eso que crees haber olvidado cuando sales del metro

  1. L.C. dijo:

    I do not know if the world has lied
    I have lied
    I do not know if the world has conspired against love
    I have conspired against love
    The atmosphere of torture is no comfort
    I have tortured
    Even without the mushroom cloud
    still I would have hated
    Listen
    I would have done the same things
    even if there were no death
    I will not be held like a drunkard
    under the cold tap of facts
    I refuse the universal alibi

    Like an empty telephone booth passed at night
    and remembered
    like mirrors in a movie palace lobby consulted
    only on the way out
    like a nymphomaniac who binds a thousand
    into strange brotherhood
    I wait
    for each one of you to confess

  2. Like an empty telephone booth…

    eso se lo dirás a todas.

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