Crioterapia (o “he encontrado el mes de abril debajo del Pronto y un disco de la Pantoja”)

Lleno la bañera, mitad de agua caliente, mitad de fría. Meto el pie, la pierna, bajo y me cagaría en todo el santoral si lo conociera. Frío. Lo mejor para cuando ni una buena paja te calma.

Sé que anoche dije muchas tonterías. Que te quiero, entre otras. Que me muero por ti, por supuesto, eso que no falte. Pero aquí la única verdad es que no hay verdad y que llevo toda la vida escribiendo mi epitafio, por si acaso. Que camino por la calle y en la oscuridad de mi cerebro planeo un libro póstumo en el que me cague en todo lo que no me pude cagar en vida, por respeto. Y en el que incluir la surrealidad de los días que preceden a los que escribo esto.

Me moriré, es verdad. Me muero, también. Me lo paso mejor con gentuza que con niños de polo que podrían llamarme mamá. Me gusta el café, pero sólo si lleva seis cucharadas de azúcar. Me quemo, me caigo, suspiro. Recuerdo a alguno pegando un portazo y gritando que sólo soy una puta cría. Asiento con la cabeza, estás en lo cierto y tienes todo el derecho a pensarlo. Es otra verdad. Con la diferencia de que mis tendencias al sentimentalismo atroz, mi número impar y las noches de no dormir jugando a las palmas con la soledad no eran pasajeras. No eran una hostia adolescente que se curaba con crioterapia y un revolver de pelo. Duran todavía y sé que no se irán. Pero da igual, porque terminas aceptando que tu vida de sopa de sobre algo dará. Algo que no sean sólo desgracias y que, con suerte, recomponga el corazón que te partieron cuando tenías cinco años. A pesar de todo tengo la certeza de que estaré bien. Baby, we’ll be fine.

Y el agua se termina calentando, o quizá me enfríe yo. Berreo una canción.

Me enciendo un cigarro con la mitad del cuerpo bajo el agua. Simplemente no hubo suerte. Simplemente es simplemente. Cuando crea haberme encontrado te avisaré, pero no esperes que ese momento llegue pronto. Ni siquiera lo esperes. Me veo reflejada en la mampara, en el vaho escribo “el Sena también, todo, y que no se hablara más de nada”. Me cuelo en pelotas bajo mis sábanas y pienso que no hay nada mejor que un domingo para emborronar tinta pasada y echarse a la calle. A ver quién y qué pasa.

Etiquetas: Pues qué buen tiempo hace, qué bonitos somos, qué bien estamos, ¡Que me traigan al espíritu de Scott-Heron!, aquí todas quieren follarte, ¿Lisztomania? from the mess to the masses!, eso es sal de frutas, el ritmo de la noche, un arrocito a Castellón, ¿cuánto tardas en llevarme con la scotter al fin del mundo o algo así?, nos casamos en las Vegas con Nacho, no puedo que mañana tengo que ir a misa, ve tú que mañana John Boy se va a rodear el Obelisco, voto por un trimonio entre esta cerveza y tus tetas hasta que mis sed os separe, y sin querer nada lo quiero todo.

Y el temido bucle: We look younger than wee feel and older than we are. Now nobody’s funny.

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Acerca de Alía Mateu

I'm the stranger.
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8 respuestas a Crioterapia (o “he encontrado el mes de abril debajo del Pronto y un disco de la Pantoja”)

  1. Yo Resisto dijo:

    Que agradable la ducha que suelta vapores de nicotina, qué tanto las echo de menos… en fin, buenas palabras, embriagadas de sobriedad ;)

  2. Mario dijo:

    Madre mía, qué placer más placentero y esas cosas, leerte. Además, me encanta que te gusta y me recomiendes a M. Izal y sus proyectos. Así que este comentario sirve-vale para la entrada anterior y para ésta. Que se repartan los piropos que estoy dejándote desde ya.

    Me entran ganas de escribir, cuando te leo. Cierto. Pero no es menos cierto que cuando escribo me entran unas ganas casi medio terribles de leer, y leerte. Así que hoy ya veré qué toca.

    Por cierto, a Izal lo conocí casi al mismo tiempo que a Pablo Moro… ¿lo conoces? Si no, hazlo, corre, vuela, escucha, y, sobretodo, no dejes de escribir…

    Te dejo un abrazo, pronto… y nada pantojo.

    Mario

  3. Marinus dijo:

    sentimentalismo atroz.
    yeah

  4. Rocket dijo:

    ¡Vaya!, parece que he encontrado una “joyita” por casualidad y reciprocidad. Echo en falta el bourbon o una ginebra extra dry en su defecto (depende mucho de sus filias musicales).

    Pues nada, eso, que a mi también me ha gustado lo suyo.

    Saludos,
    Rocket

    • Ginebra para todo lo bueno, Bourbon para todo lo mejor.
      En mi caso prefiero lo segundo, no me siento en edad de ginebra.

      Seguiré pasándome a verte, de verdad que el otro día lloraba de risa con los pepinos. Hasta le leí un trozo de la entrada a mis familiares.

      Abrazofuete.

  5. acero dijo:

    Corcho ¿Y tu cumple cuándo era? Se me ha pasado fijo.

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