Underground Girls.

José Manuel Vara ha recopilado en este libro una serie de relatos escritos por mujeres.

Yo estoy ahí.

Nos gusta mucho la idea y estamos realmente emocionados (y cuando hago uso de la primera persona del plural intento hacer ver al lector que a mi alrededor hay un montón de gente, una especie de equipo que me apoya incansablemente, cosa que es mentira) con esta historia.

No, no, en serio. Es la primera vez que me meten en una antología de este tipo y no sé cómo presentarla. Cómo escribir algo sobre algo en lo que ya estás metido. Un poco Inception esto. Una matriuska muy rara, llena de dibujitos y palabras como dolor, sexo, cristal y vino Gran Duque. Además, ¡joder! ¡todas somos mujeres!

Esto último me gusta. Lo de que seamos todo féminas. Y no es porque ame incondicionalmente a las mujeres (cosa que a veces sí y a veces no, la mayoría no) es porque noto cierta negación al arte compuesto por damas. Será porque en la historia la gran mayoría (y no quiero decir todos) de los artistas eran hombres. Será la puta costumbre esta, el machismo extraño que camina por debajo de la piel de algunos. Que a mí me pasa, ¿eh? la mayoría de los libros que han llegado a mis manos han sido de escritores y no de escritoras. Y si digo a boleo nombres de autores me vienen no sé, Pombo, Cortázar, Juan Manuel de Prada (jajaja, se pone tonta la niña), Cervantes, Henry Miller, Genet. Y no Lola Beccaria, y no Pizarnik, y no Carmen Kurtz, ni Isabel Allende, ni Ana María Matute.

Supongo que es algo que pasa así, que a veces sucede y punto. Pero siempre estamos a tiempo de cambiarlo. Así que creo que podemos (y ahora la primera persona te engloba a ti, lector, y a vosotros, raza humana) pillar la antología y aunque sea echarle un ojo. ¡Es gratis! ¡En serio! y tiene colorines. Demasiados, a lo mejor, pero no vale porque yo soy muy amiga del color negro.

¡HAY FOTOS DE TÍAS!
Venga, joder. Aunque sólo sea por ver carne.

Si pinchas en este link fantástico llegas al libro online.

¡¡Hasta puedes descargarlo!! (si le das a una especie de caja con una flecha indicando hacia el sur) (A ver, doy demasiadas indicaciones, ya sé que tú eres un máster del puto Internet, socio, pero este blog lo lee mi padre y el pobre lleva buscando la tecla Ñ desde hace cuatro meses) (Papá, dos teclas a la izquierda del enter, te he dicho) (Enter es la tecla grande).

Ah ah, yo estoy en la página 486 o por ahí. Se nota que soy yo porque llevo unas gafas de sol robadas a mi abuela y porque soy la última. Además estoy muy seria y tengo el pelo como así.
Y hay dos relatos míos. Uno ya publicado aquí (este, aunque en la antología le cambié el título por Las manos) y otro que se llama Regresión, que no está publicado, que es INÉDITO.

pd. Gracias a Carlos Salcedo Odklas, que es un tipo sobresaliente y maravilloso. Y me recomendó. Además está preparando otra antología madafaka con la que vamos a comernos a todos (ojalá, ¿eh?). El blog de Carlos es este, aunque está en la barrita esa de la derecha de mi blog.
pd2. Gracias a José Manuel Vara, claro, sin él nada de esto habría sido posible.

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Acerca de Alía Mateu

I'm the stranger.
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5 respuestas a Underground Girls.

  1. De barrio chungo dijo:

    El link de colorines me vuelve loco.

    Bien, Alía, bien. Coñoya.

  2. Bien, bien y requetebien, por tus relatos (guay, de primera) y por esa publicación solo de féminas. Nena, quiero verte algún miércoles. Un besazo (lamamadeDani)

  3. MRMIRACLE dijo:

    ¡Enhorabuena preciosa! Ya te felicité en petit comité, como dicen los franceses (sin público vamos), y ahora lo hago por aquí. No estoy en mi mejor momento. Últimamente no levanto cabeza. Me repuse del orzuelo, pero mi cuerpo (el muy cabrón), que no se lleva bien conmigo, ha generado una nueva infección mucho peor que la del granito en el ojo, de proporciones considerables. ¿Adivinas dónde? Te doy una pista: Te escribo en mi estudio, sentado sobre dos mullidos cojines superpuestos sobre mi silla giratoria, viendo las estrellas cada vez que me muevo un poquito. Oro parece, plata no es, quien no lo adivine tonto es. Pues eso…
    Creo que estoy sufriendo una especie de mutación. Algo parecido a lo que le sucede a Jeff Golblum en el remake de la mosca, dirigido por Cronemberg (supongo que la habrás visto. Bellísima película. Todo un clásico. Una de mis favoritas del cine de terror). Lo malo es que no tengo a Geena Davis a mi lado para disfrutar de su compañía y sus cuidados. Si veo que la cosa empeora y se me empiezan a caer el pelo y los dientes, te llamo para que vengas a asistirme y me des la papilla, cuando donde se ubica mi boca haya una trompa prensil ideal para succionar líquidos y alimentos blanditos, como el puré de calabacín y las gelatinas del Mercadona. Prometo no asustarte reptando por las paredes, portarme bien contigo y no hacerte daño.

    ¡Saludos mi niña! Bssssssssssssssssssssssss

    PD: Te debo un correo y una opinión sobre el archivo adjunto que me enviaste.

  4. La Camarera dijo:

    ¡Felicidades! “Underground girl”, no. Wonder(ful) woman.

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